martes, 15 de diciembre de 2015

Día de concentrarse

Brisbane Unicycle Silhouette

Las herramientas, aprende finalmente Sueño al final del Sandman de Neil Gaiman, son las más sutiles de las trampas. Como esta computadora que permite escribir, guardar versiones, corregir el texto fácilmente, cambiar todas las apariciones de una palabra por otra... y distraerse de la tarea con Facebook, blogs, diarios y todo tipo de textos escritos por gente que sí logra dejar esas cosas de lado.
Será por eso que se han inventado los editores de texto "zen", con poco y nada más que una pantalla en blanco, y la opción de ponerle sonido a las teclas. Sonido de máquina de escribir, claro. Yo los he usado menos de lo que debería, pero me encantan: se puede ir a un bar con una portátil, ponerse los auriculares para no molestar con el ruidito, y encerrarse en la burbuja resultante. No sé si le pasaría lo mismo a quienes jamás tocaron una Olivetti, pero para mí el sonido de las teclas es hipnótico, te pide más, te marca el ritmo. Con los oídos también se escribe, al final.

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