domingo, 23 de agosto de 2015

Día de tener miedo

Malayan flying fox 2


Parecería que llevamos impreso el miedo a ciertos bichos: serpientes, arañas, insectos varios. Como un recuerdo de nuestro pasado de pequeños mamíferos. ¿Cuánto hay de instintivo, cuánto de aprendizaje social? No lo sé, pero sería interesante que lleváramos el miedo en genes que pudiéramos identificar. Sería como encontrar un baúl de los recuerdos genético. Escaso, apenas un par de fotos muy borroneadas, pero recuerdos al fin.

Un argumento en contra de esta idea es que los animales que no conocen al hombre no le temen. Y somos de temer. Circula por ejemplo la hipótesis de que los humanos nos llevamos puesta a la gran fauna del Pleistoceno, los bichos raros de las películas de La era de hielo. Y ya que hablamos de esas películas, sabemos con seguridad que los humanos extinguieron a los dodos, un ave de la que tenemos el nombre, un par de huesos y unos dibujos poco confiables. Una especie extinguida por la mera diversión de matar: el dodo no era bueno para comer, ni era plaga, ni constituía ninguna amenaza.

Quién te dice, tal vez exista esa memoria genética; tal vez el resto de los animales no la tiene acerca de nosotros porque somos sumamente eficientes a la hora de extinguir a otros.

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