martes, 6 de octubre de 2015

Día de aburrirse

Bored

La enfermedad ya pasó un poco, pero hasta hace unos años todo era "divertido". Los sistemas operativos se presentaban como maneras de trabajar o crear de manera divertida. Cualquier aparatejo era publicitado con el adjetivo de marras: "Caroceitor, una manera fácil y divertida de descarozar aceitunas". Hoy en día, el virus ha mutado un poco: ahora cualquier paparruchada es una "experiencia" que hay que "vivir". Esto incluye cosas como entrar al local de Nike o contratar una empresa de telefonía móvil. Esto último no debería ser ni notable; cuando es una "experiencia", es porque es nefasta.
¿De dónde resulta que ahora nos tenemos que divertir constantemente como tarados o —sin ánimo de ofender— como los prototipos de mujer estúpidamente feliz (alias boluda alegre) que nos ofrece la publicidad? ¿De dónde todo tiene que ser entretenido? Démosle espacio al aburrimiento, leñes, que también es necesario. Para muchos, el aburrimiento es lo más cercano a la meditación. De esos ratos sin nada que hacer pueden surgir grandes ideas. Como el Caroceitor (patente en trámite).

jueves, 1 de octubre de 2015

Día de prepararse para el futuro

Jack & the beanstalk 2.0

Lo acusaban de vivir en el pasado. Es que el futuro me aburre, respondía. Está lleno de días en blanco.

jueves, 24 de septiembre de 2015

Día de arremeter

Jousting

Aquí estás.
Cerrá los ojos.
Apretá fuerte los puños.
No pienses: no es momento.
Hacele caso al cuerpo.
Quiere moverse, ¿sentís?
Abrí los ojos:
aquí estás.

No es que no haya nada que perder, es que no hay nada que ganar si te quedás.
Del otro lado, el enemigo es más chico que tu miedo.
Del otro lado, en el peor de los casos, te espera la nada.
No es gran cosa.
Apretá los puños.
Aquí estás.
Suerte.

martes, 15 de septiembre de 2015

Día de llegar tarde

Life ring

Esta mañana, sin razón aparente, se le ocurrió la réplica perfecta a algo que le dijeron hace treinta años.

martes, 8 de septiembre de 2015

Día de nombrar colores

Fifteen Miles Of Haze

Parece ser que hay unos tipos que desarrollaron anteojos que corrigen la visión de color de los daltónicos. Por eso de que no podemos meternos en la cabeza de otro, el video demostración se parece al de los audífonos de venta telefónica: montones de daltónicos con anteojos diciendo oh y ah. Suena emocionante, pero tal vez no sea buen negocio: ¿no se volverá uno adicto a ver lo que antes no podía? ¿Será más triste la vida sin anteojos correctores, una vez que se descubre la variedad de colores del mundo? Antes de la corrección, puede que el daltonismo no signifique una molestia mayor que la de no poder jugar a ciertos videojuegos, y algún que otro traspié a la hora de comprar ropa. Pero una vez que se ve, ¿cómo se vuelve atrás?
"¿Qué color ves?" es una preguntan invariablemente daltónicos. Y es difícil explicar que no es tan así. El daltonismo (del leve, no la ceguera de color absoluta) equivale a ir por la vida con una regla que solo tiene marcados los centímetros, mientras que los demás tienen reglas milimetradas. Muchas veces estarán de acuerdo en la medida de las cosas; pero otras, el daltónico tiene una cierta incertidumbre. Olvidan, los de las reglas milimetradas, que la medida es distinta para cada uno, solo que no se dan cuenta: el margen de error es más pequeño entre ellos, lo suficiente para meterlo sin que nadie se de cuenta dentro de los adjetivos azul, verde, turquesa. Los daltónicos, en cambio, se quedan con su medición en la mano sin saber dónde esconderla. Es un problema fisiológico, sí, pero también lingüistico.
Cuántas otras percepciones habrá que, por no tener el componente lingüístico, pasan inadvertidas. Debe haber, sin duda "daltónicos" para los olores, capaces de percibir pero no de distinguir unos de otros. Pero como nuestro vocabulario para el olfato es mucho más limitado, nadie lo nota.
Hay un tipo de "daltonismo" que asombra por lo específico e inquietante: la prosopagnosia, que es la incapacidad de reconocer rostros. Las personas con prosopagnosia te reconocerán por la voz, por el olor, por el sonido de tus pasos, pero no por tu cara. ¿Cuántos matices se pierde esa persona? ¿Compensará con percepciones inéditas para los otros mortales? ¿Cómo será el amor de un prosopagnósico? La respuesta a esa última, igual, ya la sabemos: será distinto a todos, como todos los amores son distintos. Porque, finalmente, para desgracia de los vendedores de audífonos, no podemos entrar en la mente de los demás. Y sin embargo, ahí tenemos la empatía para ayudar, mal que bien, a representarnos a esos otros para los que siempre, cada uno a su medida, seremos daltónicos.

lunes, 24 de agosto de 2015

Día de hacer

Four Eggs

—¿Sabés que las gallinas ponen un solo huevo por día? —dice el mayor, divertido y escandalizado—. ¡Uno solo!
Recuerdo al viejo escritor de Florida y su aseveración de que cada vez queremos las cosas más rápido. Nadie sabe fabricar un huevo, le respondo, remedando sin querer el Nadie puede fabricar una manzana de Eduardo. Es una cosa increíble, un huevo: un centro de yema alimenticia dentro de la clara protectora, dentro de una cáscara calcárea. Solo las gallinas saben cuánto tiempo es necesario.

Por otro lado (pienso, pero no le digo para no complicarle las cosas), cada vez estamos más cerca de la carne de laboratorio. Un huevo no debería ser tan difícil.

Más tarde, le comento la idea de un huevo artificial a mi amiga Clara, y le parece un horror. No entiendo la distinción, le digo, un huevo es un huevo: un globito de proteínas y ácidos grasos; pero no hay caso. El espíritu de la época incluye el horror frente a lo artificial, frente a la producción en masa. ¿Vieron Intensa mente? Todos lloramos con el destino de Bing Bong, el amigo imaginario de la infancia de Riley. En cambio, el sacrificio de cientos de novios igualmente imaginarios y dispuestos desde el vamos a "morir por Riley", es casi un rasgo de humor. ¿La diferencia? Bing Bong es único mientras que los novios... salen de una máquina. La teoría económica del valor se proyecta sobre el valor emocional. Se los dejo para que lo mastiquen.

De manera que tal vez nadie quiera huevos artificiales. Salvo las gallinas.

domingo, 23 de agosto de 2015

Día de tener miedo

Malayan flying fox 2


Parecería que llevamos impreso el miedo a ciertos bichos: serpientes, arañas, insectos varios. Como un recuerdo de nuestro pasado de pequeños mamíferos. ¿Cuánto hay de instintivo, cuánto de aprendizaje social? No lo sé, pero sería interesante que lleváramos el miedo en genes que pudiéramos identificar. Sería como encontrar un baúl de los recuerdos genético. Escaso, apenas un par de fotos muy borroneadas, pero recuerdos al fin.

Un argumento en contra de esta idea es que los animales que no conocen al hombre no le temen. Y somos de temer. Circula por ejemplo la hipótesis de que los humanos nos llevamos puesta a la gran fauna del Pleistoceno, los bichos raros de las películas de La era de hielo. Y ya que hablamos de esas películas, sabemos con seguridad que los humanos extinguieron a los dodos, un ave de la que tenemos el nombre, un par de huesos y unos dibujos poco confiables. Una especie extinguida por la mera diversión de matar: el dodo no era bueno para comer, ni era plaga, ni constituía ninguna amenaza.

Quién te dice, tal vez exista esa memoria genética; tal vez el resto de los animales no la tiene acerca de nosotros porque somos sumamente eficientes a la hora de extinguir a otros.

miércoles, 19 de agosto de 2015

Día de inventar la perfección

Do Androids Dream of Electric Sheep?

Un mensaje de nuestros auspiciantes: "Obra maestra" era la obra que hacía un aprendiz para consagrarse como maestro de una actividad, en los buenos viejos tiempos de los gremios medievales. En esos días, los otros maestro juzgaban tu obra para admitirte al gremio. Hoy día es un concepto personal, no universal, por mucho que nos guste decir "esa película es una obra maestra". Y es distinto de "obra magna", aunque a veces se usen de manera equivalente.

De manera que pensalo bien: a lo mejor ya realizaste tu obra maestra, y es hora de considerarte parte del gremio que prefieras.

Día de vestirse de seda

Can anyone explain fluorescent yellow sheep to me?

"¡Qué importan las tiaras, los vestidos de raso, las fotos en las revistas: sigo siendo un monstruo!", decía la reina de belleza, mientras trataba de quitar la sangre de sus tentáculos.

martes, 11 de agosto de 2015

Día de buscar las palabras

Keep talking, not texting. 


 Pero cada vez, de su boca solo salía un crujir de hojas secas; de su pluma palotes como de preso que tacha los soles.

Día de enfrentar al mundo

Sprintertje waving!


 Dice un cuento sufí que hubo un hombre santo al que se le apareció un ángel. "Recoge agua del pozo", dijo el ángel, pues mañana el diablo hechizará el pozo y todos enloquecerán.

El santo recogió tanta agua como pudo y avisó a sus vecinos del peligro, pero nadie le hizo caso. Al día siguiente, todos habían enloquecido: hablaban y se comportaban de forma extraña. Pero al mismo tiempo, nadie se daba cuenta y seguían con su vida, pensando que todo era normal excepto el santo, que pensaban que había enloquecido.

Pasaron los días y el pobre santo quedó aislado de su gente, que lo miraba con pena mientras hablaban en un lenguaje nuevo de actividades y noticias que él no comprendía. Finalmente, resignado, el santo volcó sus vasijas, fue al pozo y bebió del agua. Entonces pudo entender lo que hacían los demás, esos que celebraban la curación milagrosa del pobre loco.

sábado, 8 de agosto de 2015

Día de permanecer incólume

1230 Fourth Street, NW


Mirate al espejo. Mientras lo hacés, miles de millones de células mueren en todo tu cuerpo; miles de millones nacen. Tu piel se descascara constantemente, para alegría de los ácaros del polvo. Tus huesos, ese andamio incorruptible, también se degradan y se renuevan. El esmalte de tus dientes es el recuerdo más antiguo que llevás puesto.

Vas al mar

viernes, 7 de agosto de 2015

Día de distraerse

"Era como si las personas que me rodeaban poseyeran una información que nadie me había transmitido o como si en algún momento de su vida alguien les hubiera revelado un secreto que yo, por un motivo u otro, desconocía. Era así de simple: ellos tenían claro lo que hacían en el mundo, yo no."

Guadalupe Nettel, Después del invierno

Cualquier parecido con el "efecto Facebook" es pura coincidencia.

Día de perder el norte

Blurring the Lines of Colors - Light painting

Cottleston Cottleston Cottleston Pie,
A fly can’t bird, but a bird can fly.
Ask me a riddle and I reply
Cottleston Cottleston Cottleston Pie.
Cottleston Cottleston Cottleston Pie,
Why does a chicken? I don’t know why.
Ask me a riddle and I reply
Cottleston Cottleston Cottleston Pie.
Cottleston Cottleston Cottleston Pie,
A fish can’t whistle and neither can I.
Ask me a riddle and I reply
Cottleston Cottleston Cottleston Pie.
Poema de A.A.Milne
Música de Harold Fraser-Simson



jueves, 6 de agosto de 2015

Día de molestarse ligeramente

angry bird

Son las tres de la tarde pasadas; mis dedos fluyen sobre el teclado, o fluirían si la computadora no se congelara cada vez que uso el mouse. De pronto: hambre.
No un hambre cualquiera, sino un retorcijón totalmente improcedente en mi abdomen pequeñoburgués; un hambre atávica, inmisericorde, caníbal. Hambre de salir a cazar un jabalí y asarlo al espetón mientras lo unto con miel. Mentira: lo quiero ya. Hambre de jabalí crudo.
Y en la casa, lo sé, no hay prácticamente nada. Fin de mes. Voy a la cocina, reviso la alacena: todas cosas que necesitan cocción. No hay pan, no hay fruta.
En eso mis ojos encuentran un paquete arrugado, envuelto sobre sí mismo. ¡Hurra! Son tapitas de alfajor que trajeron mis sobrinas. Un alfajorcito con dulce de leche es la dosis ideal de gula y calorías limitadas. Saco dos tapitas y voy hacia la heladera cantando Like a virgin: You're so fine and you're  mine and you know how to make me feel shiny and new. Madonna la compuso pensando en un alfajor, yo sé lo que les digo.
Abro la heladera, sé que está en algún lado. Por fin, detrás de los tuppers, aparece el pote de dulce de leche.
Pero algo está mal: la tapa ligeramente torcida deja ver el extremo de una cucharita. Tomo el pote, lo abro: vacío. Pero un vacío que hubiera enorgullecido a Robert Boyle; nada de restos que puedan rascarse; una limpieza quirúrgica. Pocos abismos más oscuros, malvados, llenos de vértigo y engaño que este. Mordor es un pelotero al lado de tanta maldad.
Mi familia bien, todos sanitos.

martes, 4 de agosto de 2015

Día de escuchar cómo crece el pasto

cornfield

No son los medios.
No es la alienación de la vida moderna.
No es el mundo mecanizante del trabajo.
No es "el sistema",

Volver del jardín no es tarea fácil: sale entusiasmado los primeros veinte metros. Después se encuentra con los amigos, los que acaban de salir de la misma salita que él y esperan a los hermanos que van a primaria. Juega un rato, y salimos. Al lado del colegio hay unas canchas elevadas. Una especie de terraplén de material ofrece la fascinación de trepar. Más allá, no hay aliciente para avanzar: me toca a mí.
Justo cruzando la esquina, el edificio tiene un adorno singular, unos cilindros de hormigón cortados al sesgo. Desde sala de dos que esos son tambores. Nos metemos, golpeamos las superficies. Yo hago sonidos de tambor; él canta. La pasamos bien.
Hoy cruzamos la calle, se metióe entre los cilindros. ¿Qué vas a tocar?, le pregunté.
Golpeó con su manita el hormigón. No puedo tocar así, dijo y golpeó de nuevo. No son tambores, es piedra.

No es nada de afuera; no se culpe a nadie.

Es que la imaginación de chicos se nos pasa, la dejamosa atrás. A la otra, la imaginación de grandes, hay que armarla.

lunes, 3 de agosto de 2015

Día de emocionarse con cualquier cosa

Art in the 798- Melty people


Cuatro momentos emotivo-intelectuales cuatro


  • Bart Simpson llorando porque, como siempre, ha reprobado un examen, pero esta vez había hecho el esfuerzo de estudiar.
  • En una de las tantas entrevistas a Richard Feynman, cuenta el momento en que un rabino le dijo que determinado contenido de la Torá debía tomarlo como metáfora. El niño Feynman se pone a llorar porque entonces ya no sabe qué es verdad y que es mentira.
  • La desazón de Guillermo de Baskerville en El nombre de la rosa al descubrir que ha llegado a la verdad por un razonamiento correcto pero con premisas equivocadas.
  • La pesadilla de la científica encarnada por Jodie Foster en Contacto, al tener una experiencia importantísima pero personal e intransferible y por lo tanto inservible como resultado científico.

  • De yapa, una alegre. En La estatua interior, la autobiografía de François Jacob, narra una pasantía en Estados Unidos en la que no logra llevar a cabo la reacción que necesita. Cuando ya faltan pocos días para el fin de la pasantía, deciden con su compañero de laboratorio declararse derrotados; llaman a sus parejas y se van a la playa. Mientras están ahí, se dan cuenta de lo que estaba fallando y vuelven corriendo al laboratorio para comprobarlo. Afortunadamente estaban en lo cierto, sino sus esposas los hubieran matado.


miércoles, 29 de julio de 2015

Día de contar estrellas

Night Sky

Resumen de lo publicado:
Estamos en un planeta que orbita alrededor de una estrella no muy grande, dentro de una galaxia.
Hay miles de millones de galaxias. Es una cantidad que no podemos no imaginar, miles de millones.
Las galaxias se alejan entre sí, por lo que sabemos que en algún momento estuvieron todas juntas.
Las estrellas están hechas de hidrógeno y helio. Los átomos se combinaron entre sí para formar helio, un elemento más pesado. Y luego el helio con el hidrógeno y con más helio para formar elementos cada vez más pesados.
Sabemos de que están hechas las estrellas porque podemos analizar la luz que emiten. Cada elemento químico emite una luz distinta.
Cuando las estrellas llegan a tener un núcleo de hierro, se vuelven inestables y explotan. De la explosión surgen nuevas estrellas, que comienzan a formar átomos más pesados que el de hierro. Cuando esas estrellas explotan, liberan esos átomos al espacio.
Los átomos se apelotonan, se combinan y forman planetas, asteroides, cometas.
Nuestro planeta se formó con los átomos de al menos dos generaciones de estrellas. Nosotros nos formamos con esos átomos.

¿En qué más podremos pensar cuando miremos las estrellas en el futuro? Hoy, me quedo con que sabemos de qué están hechas. Esferas de plasma varias veces más grandes que nuestro Sol, tan lejanas que son apenas un puntito, y sabemos de qué están hechas.

Ah, cierto, las constelaciones. Esas sirven para acercarte a tu primera novia.


martes, 28 de julio de 2015

Día de rendirse

Defeated 5/365/2010


No podés utilizar la razón para sacar a la gente de posiciones a las que no llegaron razonando.
(You cannot reason people out of a position that they did not reason themselves into.)
― Ben Goldacre, Bad Science 
—Despiértenme para el almuerzo, entonces.
Quino, Mafalda

lunes, 27 de julio de 2015

Día de pinchar un globo

Project 52.4 : Surprise De las malas costumbres que tenemos al pensar, el sesgo de confirmación es la más común, la más insidiosa. Basta que nos digan, por ejemplo "los de libra son amarretes" (signo y adjetivo aleatorios) para que salgamos en una cacería de brujas interior, buscando librianos agarrados u ocasiones en que uno de ellos lo fue, que tanto da. O afirmar que las iniciales repetidas conducen a la fama. O que muchos músicos de rock mueren a los 27.

A fines de 2011, cuando la muerte de Amy Winehouse revivió el tema, un grupo de estadísticos puso manos a la obra. Primero definió "famoso": músicos que hubieran llegado  al número uno con un disco en los ranking del Reino Unido. Luego se fijaron cuándo habían muerto. Resultado: no hay ninguna tendencia a morir a los 27.

Cuando cuento esto, curiosamente, me dicen que soy un pinchaglobos. Un globo bastante raro, mire usted. A cambio, tenemos un estudio serio allá afuera con oraciones como esta:

Encontramos alguna evidencia de un conjunto mayor de muertes entre los 20 y los 40 años en la década de 1970 y primeros 80. Este patrón llama particularmente la atención porque no hubo muertes en ese grupo de edad a fines de los 80. La diferencia puede deberse a mejores tratamientos para la sobredosis de heroína, o el cambio en el ambiente musical desde el hard rock de los 70 al dominio del pop en los 80.

O la joya:

Aunque [en el muestreo] solo capturamos a tres de los siete miembros famosos del club de los 27, sí pudimos capturar a siete Muppets.

Da gusto, gente, da gusto.


Wolkewitz Martin, Allignol Arthur, Graves Nicholas, Barnett Adrian G. Is 27 really a dangerous age for famous musicians? Retrospective cohort study BMJ 2011; 343 :d7799

viernes, 24 de julio de 2015

Día de pintar tu aldea

Blyth beach huts

Que lo haga otro; yo soy daltónico.

Día de tender una trampa

wide web

Algunos buscan princesas de esas que sufren el bulto de un garbanzo bajo siete colchones y siete almohadones. Otros buscan la inteligencia capaz de resolver este o aquel acertijo, so pena de perder la cabeza. Yo, a pesar del fasto que me rodea, soy un hombre de gustos sencillos. Por eso busco apenas una mujer que ignore el oro y las pedrerías, las esmeraldas y los diamantes; alguien que abra feliz la puerta de mi despensa y me acompañe en una cena frugal, con la cantidad justa de carne humana.


jueves, 23 de julio de 2015

Día de tomarse un respiro.

Little Monk Stone Statue

Hablando del mulá Nasrudín: he ahí un héroe. Es un sabio, hasta que nos muestra que es un tonto. Es un erudito, pero sus intereses son casi exclusivamente mundanos. Es virtuoso hasta que salen a relucir todas sus fallas. Y a pesar de esas fallas, está muy por arriba de los sabios, doctores, religiosos y leguleyos que encuentra a su paso.

Los héroes no se hacen solos: los elegimos, los nombramos héroes. Un voto aquí para el mulá, el más imperfecto de todos.

(Si no tenés idea de lo que hablo, yo diría que pruebes quitando los espacios a http: // up load ed.net / file / 5y4azxrp )

De yapa

Algo se rompió, en esta caminata por el centro gélido, algo del aislante invisible que te rodea, esa segunda persona que habla constantemente de lo que hacés, que te envuelve. Saliste del primer bar como aturdido; pero el Lucio que entró al segundo bar era otro, más concreto, más nítido. Enfundado en su ropa negra, con los hombros encogidos contra el frío, persiguiendo a un hombretón extraño que, contra todo recelo, entra finalmente en un bar más. "La Caverna", anuncia el fileteado sobre las ventanas. Adentro, olor a café, murmullos. Más hombres que mujeres, ellas siempre en pareja. En una mesa redonda, un grupo juega a las cartas. Más allá, frente a varias mesas cuadradas unidas, un hombre flaco, de camisa y chaleco, con el pelo estirado sobre la calva, levanta la mano.
—Ahí están mis adláteres. ¡Buenas y santas, Starr! —dice Paul McCartney — Luscious, Ringo Starr. Ringo, Luscious.

Ajá. Paul. Ringo. La Caverna. Lucio (el nuevo Lucio) sonríe, da la mano y se sienta. En cualquier momento, sospecha, entrará un joven ofreciendo pasteles de crema.

martes, 21 de julio de 2015

Día de ser parte de algo

Nosotros es una palabra maravillosa y molesta.

Es tan molesta que a la hora de editar, desaparece casi inevitablemente. Si escribo, por ejemplo: "nosotros erradicamos la viruela" o "nosotros destruimos la capa de ozono" o "conocemos las bases moleculares de la genética", enseguida el nosotros entra en cuestión. Yo no erradiqué nada, ni destruí (puntualmente) nada, ni el lector tampoco. Incluso si conozco las bases de la genética, el nosotros sigue sin tener un referente claro. ¿Nosotros los científicos, los genetistas, los escritores de textos sobre genética? ¿Quienes, diantres?

Nosotros, claro. Quién más. Contra todo lo que dicten las reglas de la edición, nosotros somos, existimos. Es una de las necesidades básicas del ser humano: ser parte de un nosotros. Sentirse parte de uno, al menos. A mí me gusta el nosotros grande, abarcativo, difuso e incómodo.

Entonces ves, por ejemplo, la enormidad de La Sagrada Familia y podés dejar de lado el ateísmo o el anticlericalismo y decir, mierda, nosotros construimos esto. Y ver las ciudades iluminadas por la noche y decirte guau, mirá lo que hicimos. También desorientamos a unas cuantas especies nocturnas, nosotros, todo hay que decirlo. Nosotros hicimos o permitimos guerras, nosotros curamos enfermedades. Nosotros inventamos la Declaración Universal de Derechos Humanos, las Sombras de Grey y los ravioles de seso y verdura. Nosotros pusimos y quitamos gobiernos, matamos y morimos, acertamos algunas y nos equivocamos muchas más.

Un día, llegamos a la Luna. Nosotros. No se dejen engañar por la banderita de barras y estrellas. Nosotros, que duda cabe, llegamos ahí. Felicitaciones. Y un abrazo a todos los que hacemos un nosotros más chiquito pero tan importante como el grande.

Home symbol with chimney made from jisaw puzzle pieces

domingo, 19 de julio de 2015

Día de machetearse

En el secundario, hacía resúmenes para estudiar en los talonarios de recetas de mi abuelo. Libros enteros iban ahí, condensados en cuadros sinópticos y tablas (no conocía las redes conceptuales; las hubiera adorado), en mi más horrible caligrafía diminuta. En un examen de Geografía, dejé los resúmenes en un pupitre contra la pared del fondo, a mis espaldas. Cuando llegó el momento de contestar, me topé con una pregunta cuya respuesta no podía recordar, pero que estaba en los papelitos. Le pedí a un compañero que la leyera de ahí. Fue la única vez que me copié en mi vida, y lo hice de mí mismo. Hoy como ayer pienso que estuvo mal solamente porque el objetivo del examen era responder sin ayuda. Pero la verdad es que en la vida el verdadero arte es machetearse, y machetearse bien: buscar las mejores fuentes de información, almacenarlas, tenerlas a mano. Saber a quién pedir información es tan importante como recordarla. Ojalá algún día desaparezcan ese tipo de exámenes y se prioricen otros en los que se trate de defender una posición con argumentos, en los que recordar solo sea necesario para tener claras las ideas. En la vida en sociedad, el conocimiento de otro es nuestro machete, y solo armados con él se pueden abrir caminos.

Street Player

Algunas palabras de yapa (¿quién tiene tiempo de contar?)


—Hola hermosa, ¿te invito algo?
—Ya tengo, caballero.
—Entonces invitame vos a mí.
—Tomá.
—¿Daiquiri?
—Mm hmm. Está buenísimo.
—Me pido un fernet, mejor. Esas bebidas de minas son una resaca con sombrillita. ¿Lo viste a Miguel?
—¿No estaba con vos?
—Sí, por eso te digo: ¿lo viste? Está en la pista.
—Me jodés.
—De verdad.
—¿Dónde?
—Allá, con una ruluda tetona. Remerita blanca.
—Sí es tetona. Machista.
—No es machismo, es el sistema métrico decimal, que le dicen. Migue tenía razón, es un queso bailando.
—No importa. Mientras hablen.
—No sé cómo, no se escucha un carajo.
—Ya se irán a un costado. Epa, un poco zarpada la ruluda, ¿no?
—Ahora se baila así.
—¿Ahora? ¿Qué nos pasó que ahora hay un "ahora"?
—El tiempo, nos pasó.
—Deberíamos salir más.
—Salimos un montón, Ani.
—Sí, pero nunca así, a bailar.
—Dale, si querés salgamos. Pero vos manejás de vuelta.
—Ahí se fueron a un costado. Somos un éxito.
—¿Somos?
—¿Lo trajimos aquí, no?
—Yo creo que es todo mérito de la tetona. Bah, de las tetas de la tetona.
—Ojalá le vaya bien.
—Ojalá. ¿Querés bailar o irte a casa a la cama?
—Upa. La cama.
—¿Ves? Por eso no salimos a bailar.



sábado, 18 de julio de 2015

Día de adentrarse en lo desconocido

[...] Todo conocimiento científico es incierto. Esta experiencia con la duda y la incertidumbre es importante, Creo que es de un gran valor, que se extiende más allá de las ciencias. Creo que para resolver cualquier problema que no haya sido resuelto antes, tenés que dejar entornada la puerta a lo desconocido. De lo contrario, si ya te decidiste de antemano, podrías no resolverlo.
Cuando el científico te dice que no sabe la respuesta, la ignora. Cuando te dice que tiene un presentimiento de cómo va a funcionar, está incierto sobre el tema. Cuando está bastante seguro de como va a funcionar y te dice "Apuesto a que así es como va a funcionar", aún tiene algo de duda. Y es de fundamental importancia, para poder progresar, reconocer esta ignorancia y esta duda. Debido a que tenemos la duda, nos proponemos buscar nuevas ideas en nuevas direcciones. [...]
Así que lo que llamamos conocimiento científico hoy es un conjunto de afirmaciones con grados varios de certidumbre. Algunas de ellas son muy inseguras, algunas casi seguras, pero ninguna tiene la certeza absoluta. Los científicos están acostumbrados a esto. Sabemos que es consistente vivir y no saber. Alguno dicen, "¿Cómo podés vivir sin saber?" No sé qué quieren decir. Yo siempre vivo sin saber. Eso es fácil. Como llegás a saber es lo que quiero saber.
Esta libertad de dudar es un asunto importante en las ciencias y, creo, en otros campos. Nació de una lucha. Fue una lucha lograr que estuviera permitido dudar, no estar seguro. Y no quiero que olvidemos la importancia de la lucha y, por defecto, dejemos que la cosa caiga. Siento que tengo una responsabilidad como científico que sabe el gran valor de de una filosofía de la ignorancia satisfactoria, y el progreso que ha sido posible por tal filosofía, un progreso que es fruto de la libertad de pensamiento. Siento la responsabilidad de proclamar el valor de esta libertad y enseñar que la duda no debe ser temida, sino que debe ser bienvenida como la posibilidad de un nuevo potencial para los seres humanos. Si sabés que no estás seguro, tenés una chance de mejorar la situación. Quiero exigir esta libertad para las futuras generaciones.
Richard P. Feynman, "The uncertainty of science". The meaning of it all. Thoughts of a Citizen-Scientist, 1998.

"blind flight"

De yapa

Opaco. La primera impresión es esa: el teatro es opaco. Con los reflectores apagados, una lamparitas mínimas tratan de iluminar el ambiente; pero las paredes pintadas de negro secuestran la luz y devuelven un reverbero como de eclipse. Los sonidos también mueren en las butacas, el telón, la alfombra. Las voces también suenan opacas. La sensación es la de estar en otro planeta, en el fondo de un cráter cubierto de butacas.
Entre tanta opacidad, Luján refulge, salta de un lado a otro como un gato. Participa en cuatro conversaciones a la vez, risueña cuando mira hacia un lado, seria cuando habla con otros. Me pregunto si es una falsa.
A mí, al menos, me sonríe, me llama ("¡In!", suena la voz desde la Luna) y me invita a acercarme al escenario.
—Es todo un despelote. Nos faltó Richard, así que va a estar Paulo haciendo su papel, pero no es lo mismo. Vos mirá, entendé lo que puedas y después hablamos.
Me da la espalda y llama a todos para el ensayo. Antes de empezar se acerca al Paulo, un morocho con pinta de portorriqueño o similar, y le encaja un chupón casi obsceno. ¿Estará por perder el protagónico, el tal Richard?

Lo de entender lo que pueda resulta un problema: Luján interrumpe la obra constantemente, pasa de actriz a directora y otra vez a actriz sin preaviso, y no siempre me doy cuenta. Me dirán que soy una bruja, pero supongo que eso indica que muy buena actriz no es. Salvo que haga de sí misma. O que sea de esas a las que se les pega el personaje. Como sea, la cosa va de drama familiar que comienza costumbrista y se vuelve más y más extraño a medida que avanza. Qué hago aquí, me preguntarán ustedes, vos que te dedicás a hacer vidrieras. Pregúntenle a Luján, queridos. Capaz que reconoció mi talento, capaz que soy mano de obra barata. Sea como sea, algo se me va ocurriendo. Saco el cuaderno y me pongo a dibujar.

Día de hacer lo que se puede

Del compendio de conjugaciones irregulares de adjetivos:

Yo soy perseverante.
Tu eres obsesivo.
Él es terco como una mula.

Palabras de yapa

Te quedás mirando la cara del tipo. La mirada es completamente seria, salvo un leve arqueo en las comisuras. Pero pueden ser arrugas nomás. Aceptás la mano tendida.

-Luscious -te presentás.

Sonríe.

-¡Bien hecho! -Levanta la mano e indica con dos dedos que cobren ambas mesas.- Vamos.

-¿A dónde?

-A un lugar más apropiado para escritores que este templo de Venus. Por desgracia,  son los que más abundan; Atenea nunca fue tan popular.

Se pone el saco y emprende el camino a la salida.

-No pagué.

-Betty o Peggy lo anotarán en mi cuenta. O me lo perdonarán. Venus es voluble.

El hombre que dice llamarse  Paul McCartney abre la puerta.

-No voy a tomar un taxi con un desconocido.
-No, por supuesto. Caminaremos. San Telmo está acá nomás.

No es cierto, pensás. Está a kilómetros de frío. Pero el pseudo Beatle ya se aleja a una velocidad insospechada para sus años.

miércoles, 15 de julio de 2015

Día de librarse a la suerte

The harvest


Hay una anécdota bastante repetida que ilustra la creencia de la brujería entre los azande, estudiados por el antropólogo E. E. Evans-Pritchard. Cuando un techo infestado de termitas cayó sobre un grupo de personas, los azande lo atribuyeron inmediatamente a la brujería. Evans-Pritchard les hizo notar que la causa de la caída del techo era completamente natural y esperable; a lo que los azande respondieron que ya lo sabían, pero que eso no explicaba por qué el techo había caído justo cuando había gente debajo, y justo ese techo en particular.
El pensamiento mágico ama lo único, la anomalía, la coincidencia. El científico aprende que lo azaroso es lo normal, que la generala servida eventualmente aparece si se insiste lo suficiente. Decenas de cuadros caen de sus clavos cada día; es cuestión de tiempo que uno caiga justo cuando los nietos están hablando de la abuela retratada. El pensamiento mágico pregunta por qué ese cuadro, esa abuela. El pensamiento científico se encoge de hombros y responde que a alguno le tenía que tocar. El azar es lo común.
Más aún: el azar es lo molesto, es el ruido. La magia estimula el azar: busca la palabra de los dioses en las entrañas de un animal, en el capricho de los buzios. Repeticiones y estadística mediante, el científico busca deshacerse de lo aleatorio para poner al descubierto la regla, lo regular. Para la ciencia, lo azaroso no es la escritura de los dioses: es el borrón de tinta que dificulta la lectura. Para la ciencia, los dioses son zurdos.

Día de pedir un deseo


No creo en las dríadas del bosque, ni en las ondinas del arroyo, ni en los kobold en las profundidades, ni en las ofrendas propiciatorias. Pero busco la moneda.
No creo en hadas ni en hados, pero aprieto el disco de metal dentro de la mano.
No creo en la infinita bondad del universo. No creo en escaleras, pulóveres al revés, ni gatos negros. No creo en encrucijadas ni en crucifijos. Pero pienso, busco internamente las palabras y arrojo la moneda a la boca del pozo.

Allá en el fondo, el agua hará ondas, y no creo que esas ondas se propaguen más allá de la piedra. Arrojo la moneda porque es parte del ritual. Los rituales son importantes. El ritual es pedir un deseo. Es importante recordar que deseamos, qué deseamos.

Por eso lo hago, aunque no crea. Si creyera, pediría siempre lo mismo, el anhelo infantil de que nada cambie.

  polea

lunes, 13 de julio de 2015

Día de salir a dar un paseo

Personal Style

—Algo que se me escapa —dijo el viejo escritor de Florida— es el tema de ser adulto. No lo consigo, o más bien no lo concibo. He cruzado todo tipo de rubicones: mi primer cigarrillo, mi primera novia, mi primer separación, mi primer trabajo, mi primer casamiento, mi divorcio, mi primer hijo, la muerte de mis padres. Pero no: era el mismo de antes pero con un vicio idiota, con una chica, sin la chica. Ahora soy viejo, pero sigue sin salirme lo de adulto.
—¿No es la de escritor una actividad adulta?
—Jamás. Cuando escribo, soy el mismo veinteañero desfachatado y creído del principio. Si no lo fuera, no me atrevería a nada.

Día de estar en familia

Lowland Gorilla Mother
Lowland Gorilla Mother
"La familia es la base de la sociedad", nos hicieron repetir en la escuela. La idea tiene un aspecto biológico, como celular. Y la verdad, es un tanto facilonga: si uno mira alrededor, la mini-sociedad más frecuente es la familia. Entonces, decimos "¡ajá, hela aquí, la base de la sociedad! ¡Avisen al cuartel general!" Y tenemos montones de leyes para armar y desarmar familias. La mayor parte de las veces funciona bien. No es bueno que el hombre esté solo, y la familia es una buena opción.

Lástima que lo deseable tiene la costumbre de querer ser regla. Entonces aparece el "che, ¿para cuándo los confites?", el "ya estás en edad de tener hijos" y demás mandatos sociales.

Parecería que nos falta un plan B, una mini-sociedad alternativa. ¿Qué pasaría si la opción familia no existiera? Si aparecieran otros lemas como "el club social y deportivo es la base de la sociedad"; "el grupo de los jueves es la base de la sociedad"; "la oficina, laboratorio o taller es la base de la sociedad"; "el club de juegos de mesa..."; "el gremio...", ¿qué leyes necesitaríamos? ¿Miraríamos mal a los que prefieren estar solos, a los que odian el TEG, a los que no soportan permanecer en la misma actividad?


martes, 7 de julio de 2015

Día de buscar refugio

Stone house
Stone house by Feliciano Guimarães, on Flickr

El vapor del aliento se arremolinaba frente a los ojos. Tapó la boca con el cuello del abrigo. Faltaba poco. Por la vereda, gente sin tiempo se  apresuraba al trabajo.

-Vuelvo vencido a la casita de mis viejos -murmuró para sí. Hacía tiempo que no iba al bar.

El olor a café reconcentrado en la madera le dio la bienvenida.

Se reconocieron al instante. ¿Usted por aquí? Vengo cuando me puedo hacer un rato antes del trabajo. Mire que bien, a mi me encanta este lugar. Un café excelente. Y los diarios, no olvide los diarios.

Charlaron un poco, afables, hasta que el otro se retiró. Él acabó su taza, hojeó el diario.

Unos días después, cuando volvió, espió por las ventanas antes de entrar. Aliviado, comprobó que el otro no estaba. De todas maneras, no fue lo mismo. Tras un par de visitas, cambió de bar.

lunes, 6 de julio de 2015

Día de no hablar con nadie

Panama
Panama by Héctor García, on Flickr
Quiero
que nadie me toque y te alcance
que nadie me hable y pise la huella de tu silencio.
Acunarte en la esquirla de espejo que llevo sin saber.

Otro día, en las risas de quienes enseñaste a reír; ahí nos vemos.

jueves, 2 de julio de 2015

Día de llamar la atención

The Lighthouse

Día de contentarse con que no molesten

running with the seagullsrunning with the seagulls by Ed Schipul, on Flickr

Día de disimularse

Common Indian Tree frog (Polypedates maculatus)Common Indian Tree frog (Polypedates maculatus) by Hafiz Issadeen, on Flickr

Día de buscar las palabras

Piano PlayerPiano Player by Sir_Leif, on Flickr

Día de esperar que todo salga bien

The bubble fairyThe bubble fairy by Héctor García, on Flickr

Día de enterarse de todo

Old TVOld TV by stevestein1982, on Flickr

Día de sentir simpatía por el diablo

Texture: FireTexture: Fire by Virginie Moerenhout, on Flickr

Día de probar y errar

Antique Skeleton KeysAntique Skeleton Keys by Rachael Towne, on Flickr