miércoles, 18 de marzo de 2015

Día de saltar de liana en liana

Oriental Vine Snake, Ahaetulla prasina in Kaeng Krachan National Park
Oriental Vine Snake, Ahaetulla prasina in Kaeng Krachan National Park via photopin (license)
Esta parábola la leí en un libro sobre investigación en laboratorios:

Es de noche, y estás esperando el colectivo para ir a tu casa. Usualmente llega a horario, pero hoy está tardando, y se hace tarde. Para más inri, llueve. El colectivo no viene y no viene.
Dando vuelta la esquina, a dos cuadras de distancia, pasa otra línea de colectivos que te dejaría cerca de tu casa. Claro, tendrías que caminar bajo la lluvia para ir a tomarlo, y para llegar finalmente a tu casa.
Viene haciendo hambre.
Si dejás la parada en la que estás, una vez que dobles la esquina no podrás ver si viene tu colectivo. A lo mejor te vas y llega enseguida. Puede que se haya retrasado un servicio, y que esté por pasar el otro. O puede que se trate de un problema más grave, y no venga.
¿Cómo decidir en qué momento hay que dejar la opción cómoda para optar por la alternativa incómoda pero efectiva? ¿En qué momento la espera ya es inútil?

Aplíquese a tantas situaciones de la vida como sea posible. Desespérese de encontrar la respuesta.

71 palabras de yapa

Comienzo a correr, encuentro mi ritmo. No tengo música; debería conseguirme uno de esos brazaletes para llevar el celular. Pero el aire está calmo, se oyen los pájaros y parece que las cotorras duermen o se mandaron mudar. Voy llegando a ese punto perfecto en que solo soy dos ritmos, el de la respiración y el del trote. No pienso en nada más que en el camino. Casi como meditar, supongo.

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